Cuando empiezas a estructurar tu Trabajo de Fin de Grado, una de las secciones que más dudas genera es el estado del arte. Muchos estudiantes no saben exactamente qué es, cómo diferenciarlo del marco teórico o por dónde empezar a redactarlo.
El estado del arte es la revisión sistemática de los conocimientos e investigaciones más actuales que existen sobre el tema de tu TFG. No se trata de copiar y pegar extractos de otros trabajos, sino de analizar de forma crítica qué se ha dicho, qué se ha investigado y, sobre todo, qué queda todavía por explorar.
Es una sección clave porque demuestra que conoces el campo en el que te mueves y que tu propuesta de TFG tiene sentido dentro del panorama científico actual. Redactarlo bien refuerza la solidez académica de tu trabajo y le da al tribunal la confianza de que has hecho un trabajo riguroso desde el principio.
En este artículo te explicamos qué es exactamente, cuáles son sus características, cómo estructurarlo paso a paso y en qué se diferencia del marco teórico.

¿Qué es el estado del arte en un TFG?
El estado del arte —en inglés, state of the art— es un tipo de investigación documental y deductiva que muestra el nivel más avanzado y actual de desarrollo dentro del tema específico de tu TFG, en un momento determinado.
Según la American Psychological Association (APA), esta sección ayuda a que el investigador —en este caso, tú como estudiante de grado— adopte una postura más crítica sobre lo que ya se ha hecho y lo que todavía falta por abordar en su campo.
En términos prácticos: si tu asesor te pide un estado del arte, te está pidiendo que demuestres que sabes dónde está parado tu TFG dentro del conocimiento científico actual.
¿Es obligatorio incluirlo en el TFG?
No siempre. Su inclusión depende de los requisitos específicos de tu universidad, facultad o departamento. Sin embargo, muchos programas académicos lo consideran una sección fundamental, especialmente en TFG de carácter investigador o experimental.
Principales características del estado del arte
Un estado del arte bien elaborado no es un simple listado de referencias. Tiene características propias que lo definen:
Es evolutivo. No solo recopila estudios previos, sino que muestra cómo las ideas, teorías y metodologías han cambiado con el tiempo, revelando tendencias y líneas emergentes dentro de tu área de conocimiento.
Es crítico. Analiza la validez, coherencia y aportaciones de cada fuente. No te limitas a describir lo que otros han dicho, sino que valoras su relevancia para tu TFG.
Es sistemático. Sigue métodos de búsqueda claros para seleccionar y analizar la información, evitando vacíos o sesgos en la revisión.
Es contextual. Sitúa cada aportación dentro de su marco histórico, disciplinar y epistemológico, mostrando su relación directa con el problema de investigación de tu TFG.
Es integrador. Conecta los distintos enfoques para proyectar nuevas líneas de investigación, en lugar de fragmentar los datos sin propósito.
Cómo hacer el estado del arte en tu TFG: estructura paso a paso
1. Define el tema y los parámetros de búsqueda
Antes de escribir una sola línea, clarifica: ¿de qué trata exactamente tu TFG? Establece el tema central, el objetivo del trabajo y el rango temporal de las publicaciones que vas a revisar. Lo habitual es trabajar con fuentes de los últimos 5 a 10 años, aunque esto puede variar según lo que indique tu tutor.
2. Busca fuentes fiables y actualizadas
No cualquier fuente es válida para el estado del arte de un TFG. Prioriza estas:
- Artículos científicos en bases de datos como Google Scholar, Scopus, ScienceDirect, IEEE Xplore o SpringerLink.
- Repositorios institucionales de universidades (RedALyC, Dialnet, UNAM, E-LIS).
- Revistas indexadas en Scopus, Web of Science, Latindex o DOAJ.
- Informes de organismos oficiales como UNESCO, OCDE, CEPAL o ministerios nacionales.
- Actas de congresos académicos recientes, donde suelen presentarse avances aún no publicados en revistas.
- Libros y capítulos especializados de editoriales académicas reconocidas.
Usa filtros temporales para acotar los resultados y centrarte en la literatura más reciente.
3. Organiza y clasifica la información
Una vez tengas las fuentes, clasifícalas por relevancia, enfoque temático o cronología. Herramientas como Zotero o Mendeley te ayudarán a gestionar las referencias de forma eficiente. Si prefieres un enfoque visual, Notion u Obsidian son útiles para crear mapas conceptuales y notas vinculadas.
4. Redacta con rigor y fluidez
Escribe con lenguaje técnico pero accesible. El objetivo es que cualquier lector del tribunal entienda el panorama del campo sin necesidad de ser un experto en la materia. Analiza, contrasta y sintetiza la información sin sesgos, y cuida siempre la citación según el estilo que indique tu universidad (APA, IEEE o Vancouver).
5. Identifica vacíos y oportunidades
Esta es la parte más valiosa del estado del arte para tu TFG. No se trata solo de resumir lo que existe, sino de detectar qué preguntas quedan sin responder, qué metodologías no se han explorado o qué contextos no han sido estudiados. Ahí es exactamente donde tu TFG puede aportar algo nuevo.
6. Revisa y actualiza periódicamente
El estado del arte no es un documento estático. Si tu TFG se prolonga varios meses, es probable que aparezcan nuevas publicaciones relevantes. Revísalo y actualízalo antes de la entrega final para garantizar su vigencia.
¿Cuántas páginas debe tener el estado del arte en un TFG?
Por lo general, entre 2 y 5 páginas, aunque depende siempre de los requisitos de tu universidad y de la extensión total del TFG. Un criterio práctico: incluye entre 10 y 15 referencias clave, resumiendo el aporte principal de cada una y sus limitaciones o resultados más relevantes. Evita sobrecargar el texto con ecuaciones o detalles de implementación; esos elementos van en el apartado de metodología.
Ejemplo de estado del arte para un TFG sobre IA aplicada a detección de fraudes bancarios
A continuación, un extracto ilustrativo de cómo podría redactarse el estado del arte en un TFG de ingeniería informática:
La detección de fraudes bancarios mediante inteligencia artificial ha evolucionado desde los métodos estadísticos tradicionales hacia modelos de aprendizaje profundo. Dal Pozzolo et al. (2018) propusieron el uso de undersampling para gestionar datos desbalanceados, logrando una AUC de 0,92 con Random Forests. Más recientemente, Zhang et al. (2022) introdujeron las Graph Neural Networks (GNN) para modelar transacciones como grafos, superando un F1-score de 0,95 en conjuntos de datos reales. Sin embargo, persisten desafíos en privacidad (GDPR) y ataques adversariales, lo que motiva enfoques federados (Yang et al., 2021). Este TFG propone un modelo híbrido GNN-Transformer orientado a mejorar la robustez en entornos europeos, cubriendo el vacío identificado en la literatura reciente.
Este fragmento ilustra cómo debe funcionar el estado del arte: cita autores, muestra la evolución del campo, señala limitaciones existentes y conecta directamente con el objetivo del TFG.
Diferencias entre el estado del arte y el marco teórico en el TFG
Esta es una de las confusiones más frecuentes entre los estudiantes de grado. Aunque ambas secciones están relacionadas, cumplen funciones distintas:
| Característica | Estado del arte | Marco teórico |
|---|---|---|
| Función | Muestra qué se ha investigado sobre el problema | Define los conceptos y teorías que sustentan tu propuesta |
| Enfoque | Investigaciones recientes (papers, tesis, patentes) | Conceptos, modelos y definiciones consolidadas |
| Criterio temporal | Actualidad (últimos 5-10 años) | Atemporalidad (teorías de referencia) |
| Aporte al TFG | Justifica la novedad de tu trabajo | Proporciona la base conceptual para el diseño metodológico |
En resumen: el marco teórico explica los cimientos conceptuales de tu TFG; el estado del arte demuestra que hay un hueco real que tu trabajo puede llenar.
Preguntas frecuentes sobre el estado del arte en el TFG
¿Cómo sé si una fuente es relevante para mi estado del arte?
Una fuente es relevante si trata directamente tu problema de investigación, tiene menos de 5-8 años de antigüedad (salvo trabajos seminales de referencia), está publicada en revistas o conferencias con revisión por pares y aporta métricas, métodos o innovaciones que sustenten tu TFG.
¿Cuándo el estado del arte se convierte en marco teórico?
Cuando, en lugar de describir trabajos recientes, empiezas a seleccionar y relacionar teorías o modelos específicos que van a justificar y guiar el diseño metodológico de tu TFG. En ese momento, has cruzado la frontera hacia el marco teórico.
¿Qué herramientas me ayudan a organizarlo?
Zotero y Mendeley para gestionar y citar referencias automáticamente; Rayyan o Covidence para el screening sistemático de fuentes; Notion u Obsidian para mapas conceptuales y notas enlazadas.
Conclusión
El estado del arte es mucho más que un trámite formal en tu TFG. Es la sección que demuestra al tribunal que has investigado con rigor, que conoces el estado actual de tu campo y que tu trabajo aporta algo que todavía no existe en la literatura científica.
Redactarlo bien requiere tiempo, criterio y sistematicidad, pero el esfuerzo compensa: un buen estado del arte refuerza toda la estructura de tu TFG y facilita la defensa ante el tribunal.
¿Tienes dificultades para elaborar el estado del arte de tu TFG? En Gabinete de Estudio te acompañamos en todo el proceso: desde la búsqueda y selección de fuentes académicas hasta la redacción, revisión y estructuración final. Contáctanos y te damos un presupuesto adaptado a lo que necesitas.


